












El Mundial llega como los años bisietos y al igual que ellos pareciera que el tiempo que abarca no existe en los demás años, se inventa para él ese verano y así sin más, todas nuestras tardes y nuestras pláticas y nuestros planes se impregnan de sus banderas. Un gol bonito no tiene más nación que la del fútbol y un momento va y ven de pelota intenso detiene el tiempo en lugares tan cotidianos como un supermercado. Dijeron que si el fútbol fuera un idioma sería el más hablado en el mundo y a mi me parece que cuando se juega fútbol la torre de Babel se cae a pedazos y todos hablamos un mismo idioma.
El Mundial del 2026 fue el más importante de la historia (según mis datos) por qué Monterrey recibió cuatro partidos y yo asistí a dos de ellos. Grite cuatro goles de mi natal Japón y Marruecos me regalo los penales más importante de la historia del fútbol (otra vez estoy citando mis datos).
Quisiera que no se acabará y que todo fuera siempre muy Feel it, got everything you needed Now bring it like you mean it Just like you mean it Dale, no olvide’ lo que vale ‘Juega como tú sabes Como tú sabe’… pero parte de su belleza radica en estas dos terribles certezas: que solo un equipo puede quedar campeón y que la fiesta y el descontrol en algún momento tiene que terminar. ¿Dónde me irá a encontrar el Mundial 2030? Espero que con salud, en Marruecos, con un montón de goles anotados en mi vida y una selección mexicana que esta vez y si sí? Puede ser campeona! 🫀

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