En los términos y condiciones universales para los seres humanos se estipula que estamos comprometidos a absorber oxigeno cada cierta cantidad de segundos de lo contrario nuestro corazón deja de latir y por ende nuestra participación en el ciclo de la vida se da por concluida
Hace poco me tope con un video donde un profesor de anatomía muestra a sus alumnos un corazón humano. Como si fuera cosa común y no un acto reservado a los científico y bárbaros el profesor procede a desenredarlo. Así descubri que el corazón no es mas que una tripa muy sofisticada hecha un nudo. NUDO que viene del latin (como todas las cosas bellas) Nudus y se refiere a una «juntura, articulación, punto de intersección o punto clave en el desarrollo de algo».
Me parece que la anatomía tomó licencia poética cuando decidió enrollar como un rollito primavera al corazón, indiscutible órganum rex del cuerpo humano. Porqué todo lo que queremos que permanezca lo amarramos con un nudo y con nudo representamos aquello que nos está vedado.
Tan atinado fue el diseñador de nuestro cuerpo al darnos por default un nudo en el pecho como lo fue la RAE al definir la palabra: Lazo que se estrecha y cierra de modo que con dificultad se pueda soltar por sí solo, y que cuanto más se tira de cualquiera de los dos cabos, más se aprieta

Dentro de los ya mencionados terminos y condiciones universales (y debo agregar inevitables) para los seres humanos se estipula que el corazón es el epicentro de las emociones por ende, y partiendo de la definición dada por la RAE, hay que tener cuidado a quien le entregamos sus extremos porque entre mas tiramos de ellos, más lo estrechamos.



